Fotocrónicas (CXXXV)

El invierno se nos fue dejando tras de sí una estela de tierras calcinadas, cultivos agónicos, arroyos exhaustos y embalses bajo mínimos. Consecuencia de una tendencia que parece irreversible y a la que se ha dado en llamar calentamiento climático.

Pero por aquello de que con el tiempo no hay quien pueda, Marzo ha traído agua a raudales en otras zonas de España y con la llegada de Abril, frío y nieve también por nuestra bendita tierra riojana. No es inusual la nieve en Abril, pero lo que sí sorprende es ver nevar en cotas tan bajas.

 La nieve de primavera dura poco y moja mucho… el suelo. Y enseguida encharca los montes y los campos y engorda los arroyos y los ríos. Y a poco que caliente el sol, la tierra se esponja y revienta en brotes y hierbas, en flores y frutos. La primavera en explosión de manera desmedida.

La imagen está tomada en el Camero Viejo, en el arroyo Santa María, cerca de San Román. A los pies de la aldea del mismo nombre se juntan los arroyos Hayedo, Antoria y Val de Murcia. Desde aquí se le conoce como Santa María, que desagua en el Leza tres kilómetros más abajo.

Cuando lleva suficiente caudal, que es el caso de estos días, es un arroyo con ínfulas que forma cascadas y pozas realmente encantadoras. Nieves de Abril, aguas de primavera.

 

Texto y fotografía: Jesús Mª Escarza Somovilla