Fotocrónicas (LXXIX)

La cara Este del largo cordal de la Muralla de Zenzano (o Peñas del Leza), acoge en sus entrañas tres impresionantes dolinas como no las hay parecidas en La Rioja. Terreno poblado de robles y encinas, áspero y seco, de sabor mediterráneo. A pie de monte de este cordal, resiste aún Zenzano.  Villanueva de San Prudencio perdió la batalla. Ambas, aldeas de Lagunilla.

La disolución de la piedra kárstica ha originado estas tres inmensas oquedades: la Cueva, la Redondilla y la Covaza. Las dos primeras, ocultas entre el prieto carrascal, no tienen fácil acceso, pero si se consigue dar con ellas gratificarán de sobra el esfuerzo. Mientras que, la majestuosa Covaza, es un prodigio de fácil contemplación. 

Dice Ernesto Reiner en su hermoso libro «Viaje por el Camero Viejo» que… «en el collado entre Zenzano y Villanueva de  San Prudencio está la Hoya de la Covaza, una depresión en la que cabe  una plaza de toros de las grandes”. Para darse verdaderamente cuenta de sus dimensiones, en la imagen de hoy (tomada desde el camino que va a la ermita de Agriones) conviene relacionar el rebaño de vacas con la inmensa boca de la Covaza.  

Texto y fotografía: Jesús Mª Escarza Somovilla