Fotocrónicas (LXXIV)

Un optimista recalcitrante bautizó el Monte Laturce como el Cervino riojano. Semejante elogio hubiera sido la mofa en cualquier Club Alpino de medio pelo. Pero este buen hombre sabía bien lo que se decía. El Cervino es la montaña más famosa de los Alpes por su increíble forma piramidal, que atenta la gravedad y acuchilla el cielo como un puñal. La cumbre, a 4.480 m. es un anhelo irresistible de legiones de alpinistas desde que en 1865 fue hollado por primera vez.

Ante la imagen de hoy cabe preguntarse: qué tiene el Cervino que no tenga el Monte Laturce? Laderas imposibles que cortan el aliento y encogen el ánimo? Recomiendo subir por el espolón Este del Laturce a las tres de la tarde en plena canícula del verano. Vías famosas como la Hornli? El Laturce puede presumir de la vía Clavijo, que no es moco de pavo. Vistas de ensueño? Suba usted al Laturce y verá. Un pueblo elitista como Zermatt? Aquí tenemos Ribafrecha, algo que objetar? Y si no es bastante… el Laturce es riojano. Casi ná.

Autor de texto y foto: Jesús María Escarza Somovilla