Fotocrónicas (CXXXI)

El montañero quizás esté echando un vistazo a su track. Aunque el camino a seguir no ofrece demasiadas dudas, es bueno cacharrear con estos aparatos. Quitar el miedo a las nuevas tecnologías supone un salto al vacío que es necesario dar para sentir que la montaña y sus entresijos resultan más diversos y seguros.

Y también es posible que esté revisando la predicción meteorológica. La información en relación al tiempo se presenta preocupante. La noche anterior ha nevado y sus consecuencias se aprecian en la imagen con las laderas del Moncalvillo y el Serradero levemente veladas de blanco. 

Es 1 de Enero de 2021 y el montañero ha subido desde Viguera a Peña Bajenza para soltar lastre de la cena de Nochevieja y para celebrar de la mejor manera posible el Nuevo Año: caminando, respirando, sintiendo en sus tripas los efectos balsámicos de la Naturaleza.

Esa misma noche, la del 1 al 2 de Enero de 2021, la borrasca Filomena se abatió sobre la tierra de gran parte de España con una nevada épica como no se había conocido en décadas. El montañero, pese a todo, no renunció a salir a caminar. Todo lo contrario. Tuvo motivos más que sobrados para echarse al monte los sucesivos días con bríos renovados, con la ilusión propia del niño ante el milagro de la mañana de Reyes.   

 

Texto y fotografía: Jesús Mª Escarza Somovilla