Fotocrónicas (CXVI)

De las laderas occidentales del monte San Lorenzo (o Cogulla) manan las primeras aguas de tres barrancos que se precipitan con algarabía para salvar el enorme desnivel que les separa del hermano mayor, el río Oja. Estos barrancos son el Altuzarra, el Usaya y el Urdanta.

Son valles primitivos, de laderas muy pendientes y pizarrosas, de frondosas umbrías en donde dominan las hayas, y de solanas anegadas de brezos y retamas. Los pastos de altura y los prados prietos y jugosos a la vera de los arroyos, terminan por componer un paisaje propio.

El río Usaya es el más corto de los tres, pero ha tomado un enorme atractivo por una singularidad: los Siete Puentes que el andariego se ve obligado a cruzar durante el ascenso o descenso por el valle. Son puentes sencillos, sin pretensiones, pero ponen un punto encantador en el paisaje.   

La imagen de hoy está tomada desde la cabecera del barranco de Usaya. La visión delata la época: pleno Mayo, con los brezos pletóricos y las hayas recién nacidas con ese verde casi fluorescente. En lontananza, desde la izquierda, puntean la línea del cielo el Campos Blancos, el Torocuervo, el Cerro Ibaya y el Hombre. Afilando la vista, se divisa una de las aldeas de Ezcaray: San Antón. Delicias primaverales en el Alto Oja.

 

Texto y fotografía: Jesús Mª Escarza Somovilla